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“La realidad que se vive en el norte de México ahora la estamos viendo extendida en el resto del territorio. Estamos viendo en el sur del país cómo empieza a haber casos de desaparición donde antes no había, no con estas cifras”, aseveró en Oaxaca la investigadora del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), Raquel Maroño.
Durante la presentación del proyecto “Red Lupa”, un espacio digital para el seguimiento y vigilancia de la Ley General en materia de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición cometida por particulares, Maroño expuso que desde el 2022 se ha observado una escalada de casos de desaparición en la entidad.
El primer repunte que hubo en los casos de desaparición en Oaxaca fue entre el 2007 y el 2008, de acuerdo con los datos de la investigadora. Esto, señala, pudo estar relacionado con todo el conflicto social que hubo con la APPO en esa época.
A partir de ahí , las cifras iban en descenso hasta el año 2021, pero volvió a aumentar en el 2022. «Ese año se registró la mayor concentración de casos: 110 personas que hasta hoy continúan desaparecidas”, afirmó la investigadora, esto, dijo, podría relacionarse con el incremento de las redes del crimen organizado en México.
“Una sola persona desaparecida ya nos está alertando de algo, no tendría que ocurrir ni siquiera un solo caso. Los números que tiene Oaxaca y las dinámicas internas que hay en el estado también apuntan a una dinámica nacional, los grupos del crimen organizado están optando por el ocultamiento de los cuerpos, porque al final de cuentas, la desaparición es el crimen perfecto, no hay cuerpo, no hay delito, no hay qué perseguir, cuentan con toda la impunidad”, explicó.
Raquel Maroño lamentó que en Oaxaca no se cuente con un registro preciso por parte de las instituciones gubernamentales, pues señaló que esto es indispensable para dimensionar y atender el fenómeno de desaparición forzada.
“Comparábamos la información del registro de la Comisión Nacional de Búsqueda con la información que nos daba por separado la Fiscalía (local), que fue la única que nos respondió, la Comisión Estatal de Búsqueda me parece que no respondió.
Afirmó que en el caso de Oaxaca se encontraron discrepancias, y eso limita de alguna manera comprender la problemática.
«Lo que nosotros diríamos es que no se puede entender una crisis de la cual no conocemos sus magnitudes. No contamos a las personas desaparecidas porque queramos decir simplemente el número, sino por entender en qué municipios están las personas desaparecidas, cuáles son sus características, a qué se dedicaban antes de ser desaparecidas, qué edades tenían, todos esos son elementos para mejorar la eficiencia de las búsquedas, de las investigaciones, entonces a eso tendrían que apuntar los registros”, mencionó.
De acuerdo con los primeros datos arrojados por la Red Lupa, la cifra de personas víctimas de desaparición forzada en Oaxaca supera actualmente las 760 y los municipios con más casos de desaparición son Oaxaca de Juárez, San Juan Bautista Tuxtepec, Santa Cruz Xoxocotlán, Juchitán de Zaragoza y Santa Lucía del Camino.

