Comunidades de la Sierra Norte desarrollan iniciativa para conservar la biodiversidad

Ocho comunidades de la Sierra Norte de Oaxaca trabajan por la conservación de emblemáticas especies de animales y plantas que habitan en sus bosques comunitarios, reconocidos por su gran biodiversidad.
La iniciativa de conservación tiene un objetivo claro: foto documentar anfibios, reptiles, aves, árboles orquídeas, bromelias y otras especies de flora y fauna que forman parte de los bosques comunitarios de estas comunidades zapotecas: San Miguel Amatlán, Benito Juárez, San Antonio Cuajimoloyas, Santa Catarina Lachatao, San isidro Llano Grande, Santa Martha Latuvi, La Nevería y Santa María Yavesía.
Los comuneros de estos lugares han desarrollado por décadas diversas estrategias de conservación para el manejo sustentable de sus bosques y además, son pioneras y un referente en el país en el tema del turismo comunitario.
Celestino Méndez Hernández, guía de naturaleza de Santa Martha Latuvi, cuenta que con esta nueva iniciativa comenzaron hace un par de años (2023) con la identificación de las especies de anfibios, reptiles, aves, árboles orquídeas, bromelias y otras especies de flora y fauna que forman parte de su patrimonio biocultural.
Junto al biólogo Elí García-Padilla y otros actores locales fueron explorando el bosque de Santa María Latuvi y lograron consolidar una metodología para la búsqueda y recopilación de información directa.
De ese trabajo de prospección de campo y con el apoyo de la organización Proyectos para un Futuro Mejor AC. y la Fundación Vatheuer Family surgió una guía visual de la biodiversidad que ahora puede ser consultada por todos los habitantes de Latuvi.
Joel Ramírez Solano, director de Proyectos para un Futuro Mejor, dice que fue tal el impacto de esta guía, que los habitantes de las otras siete comunidades se sumaron a esa labor de identificar las especies que se refugian en sus bosques, y ahora buscan hacer en un libro y reintegrar ese conocimiento sobre aves, anfibios, serpientes, etc., a las personas que habitan estas comunidades, para que reconozcan el valor de los bienes naturales que hay en sus territorios.
“Nosotros trabajamos en cinco ejes —Agropecuario, Educación, Agua, Emprendedores y Vinculación— para impulsar el desarrollo sostenible y la autosuficiencia en comunidades rurales de Oaxaca. Apoyar para la publicación de la guía fue algo nuevo, no nos dedicamos a hacer libros, en el tema de educación otorgamos becas a estudiantes indígenas, pero el trabajo que hicieron tuvo eco y en lo que podamos abonar lo haremos con gusto”, cuenta Joel Ramírez.
Celestino considera que es fundamental la educación en el tema de las especies, ya que algunas han sido consideradas como peligrosas; ahora gracias a la colaboración entre actores locales y profesionales como Elí García- Padilla —biólogo y fotógrafo profesional especialista en anfibios y reptiles—, la comunidad ya no los ve con temor, por el contrario, cada vez que identifican una lo reportan para que pueda ser registrada.

Conociendo la naturaleza de Oaxaca
Para concretar su propósito, las comunidades se organizaron y el viernes pasado realizaron un conversatorio, una exposición fotográfica y una subasta silenciosa, con el apoyo de Proyectos para un Futuro Mejor AC., para reunir los fondos necesarios para la impresión del libro al que decidieron nombrar: Biodiversidad de los bosques comunitarios de la Sierra Madre de Oaxaca.
En el conversatorio participaron Lorenzo González Hernández, encargado de la Dirección Técnica forestal de Pueblos Mancomunados; Alejandro González Luna, técnico forestal de Latuvi; Juan Santiago, guía y promotor comunitario de Santa Catarina Lachatao; Celestino Méndez Hernández, guía de naturaleza y guía comunitario de Santa Martha Latuvi; Leonel Bautista Bautista, guía comunitario y promotor de aves de Capulálpam de Méndez; el biólogo Elí García- Padilla y Cristian Tomás López, biólogo especialista en Orquídeas de la comunidad El Porvenir.
Todos coincidieron en la importancia de esta apuesta, que, dijeron, no solo es para tener un registro de grupos clave como vertebrados terrestres, orquídeas, bromelias, plantas carnívoras, mamíferos, dalias y hongos, pues a mediano plazo plantean también capacitar a sus guías comunitarios y hacer recorridos turísticos con observación de aves, por ejemplo; pero su objetivo final es conservar los bienes naturales para todas las generaciones que vienen.
Están convencidos de que al conocer la biodiversidad y los ecosistemas —que regulan el clima, protegen el agua, conservan el suelo (evitan erosión), y proveen recursos—, nace el cariño para cuidar todo lo que hace parte de la comunidad y al conocer el lugar donde uno vive o donde están nuestras raíces se fomenta el amor y la defensa del territorio común. “Solo se protege lo que se ama, y solo se ama lo que se conoce”, resumió el biólogo Elí García-Padilla.

Imágenes: Cortesía de Elí García- Padilla

