Por segunda ocasión, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) inició el proceso de licitación para la construcción de la presa Margarita Maza, ahora denominada Mujer Solteca, sin la aprobación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
En noviembre de 2025, la licitación se declaró desierta. La obra con un costo estimado 7 mil 775 millones 240 mil pesos, pasó a 10 mil 174 millones 850 mil pesos en marzo de 2026, de acuerdo con la información de la plataforma Proyectos México.
El director de la Comisión Estatal del Agua para el Bienestar (Ceabien), Neftalí Amigdael López Hernández explicó el lunes 23 de marzo que la licitación es apenas el principio del proyecto que garantizará el suministro de agua a la ciudad de Oaxaca y Zona Metropolitana, durante los próximos 50 años.
A pesar de haberlo presentado reiteradamente como una solución a la crisis hídrica, el proyecto ha sido cuestionado en repetidas ocasiones por el Observatorio Comunitario y Ciudadano del Agua y Medio Ambiente de los Valles Centrales de Oaxaca (OCCAMA).
El abogado Ariel Morales Reyes, integrante de este observatorio, denuncia que en el proceso hay inconsistencias jurídicas. Destaca que la licitación está abierta, pero hasta ahora no se sabe quien autorizó el cambio de uso de suelo, ya que en la MIA no hay ninguna referencia. Además, dice que ésta tiene errores «gravísimos» como datos hidrológicos desactualizados, plagios al proyecto anterior, entre otros.

Consulta sin protocolos
En septiembre de 2025, la Conagua realizó una consulta en Sola de Vega. Según la Conagua, votaron mil 655 personas a favor de la construcción de la presa. Cero votos en contra y cero abstenciones. Sin embargo, el abogado afirma que esa consulta omitió lineamientos obligatorios, ya que la consulta, dice, no solo se trata de preguntar si están de acuerdo o no, debe cumplir con varias etapas, pero hasta ahora, no se sabe cómo se diseñó la consulta.
¿Dónde están los protocolos? ¿Dónde está el acta de la Asamblea de comuneros ?
Mientras que Neftalí López Hernández asegura que la presa se construirá en Villa Sola de Vega, Oaxaca, fuera de la zona de conflicto de San Vicente Coatlán, Ariel Morales pregunta ¿Dónde está el acta de la Asamblea de comuneros en la que otorgan el permiso para construir la presa?
A nombre del OCCAMA, adelantó que el 9 de febrero el Observatorio pidió a la Semarnat la autorización del cambio de uso de suelo y el estudio técnico justificativo, Hasta el momento la institución no ha contestado.
La licitación de la presa Mujer Solteca avanza. El 18 de marzo la Semarnat convocó a una reunión pública, promovida por el Observatorio a través de un amparo.
La primera fecha era el 25 de febrero de 2026, pero se pospuso para el 18 de marzo en Sola de Vega, donde se presume se construirá la obra. Unos días antes, circuló en redes sociales un comunicado de la agencia Rancho Viejo en el que pedía diálogo con el gobierno, sin actores externos.
“Intentaron deslegitimar al OCCAMA, dicen que buscamos conflictos para obtener recursos económicos y protagonismo político. Eso es una descalificación muy fuerte. No asistimos porque no había condiciones de seguridad, además la fecha límite para presentar las observaciones ya había vencido el 2 de marzo», explica Morales.
Aclara que los integrantes de la agencia Rancho Viejo son autoridades auxiliares, no son representantes de Bienes Comunales, es decir, no se ocupan de temas de territorios. «Los respetamos, pero es importante destacar que no solo les va a afectar a ellos, también a las comunidades que están alrededor, a las que están río abajo, a la reserva de humedales de Chacahua, el tema del agua y del medio ambiente es un asunto de todos”, apunta.
Frente a estas situaciones y a las irregularidades observadas, el abogado señala: Redujeron la MIA a un simple aviso de ventanilla. es posible que ya todo esté arreglado.
Desde hace 34 años se integró el paradigma del desarrollo sustentable—protección ambiental, desarrollo económico y equidad social en toda obra— que influyó en el diseño de legislaciones a nivel global.
En México, la Constitución integró en 2024 el enfoque de bioculturalidad que permite pasar de proyectos extractivistas a una gestión consciente de los bienes naturales, asegurando la continuidad del patrimonio natural y cultural para las futuras generaciones. Sin embargo, el abogado ambientalista afirma que estas cuestiones no se están considerando.
“El gran problema en la distribución de agua en la ciudad es la tubería, más del 50% está dañada. Pero aquí parece haber otro tipo de intereses, no ven otras alternativas porque la infraestructura gris representa mucho dinero. A pesar de que la Política Pública y el Plan Estatal de Desarrollo está orientado a los objetivos de la agenda 2030, a la hora de ejecutar es otra cosa. Estamos en esquemas de los años 60, 70, atorados en el tiempo por la forma de hacer este tipo de obras», concluye.



