Comuneros de Santa María Chimalapa realizaron este miércoles una marcha pacífica en la Ciudad de México, como medida de protesta ante las recientes sentencias emitidas por el Tribunal Superior Agrario (TSA) las cuales consideran injustas e ilegales ya que favorecen a los ejidos chiapanecos «Canaán» y «Cal y Mayor»
Los zoques marcharon desde las oficinas del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) hasta la sede nacional del Tribunal Superior Agrario para hacer entrega de dos amparos agrarios, con el objetivo de que estos sean revertir las sentencias emitidas el 18 de marzo pasado.
Dichas sentencias ordenan expropiar la superficie del núcleo Canaán de 2 mil 651 hectáreas y darle a la comunidad zoque una indemnización «en especie».
En el caso del núcleo Cal y Mayor ordena que el expediente sea devuelto al Tribunal Unitario Agrario de Tuxtepec para que se integre la documentación completa y se realice un peritaje topográfico del polígono de 7 mil 400 hectáreas.
“Esto, sin duda, es con el fin de que una vez resuelto esto, ocurra la misma determinación que en el caso de Canaán”
Inconformes con esta resolución, los comuneros zoques determinaron continuar con la defensa legal de su territorio ancestral y resolvieron ampararse ante el fallo del Tribunal Superior Agrario.
Aseguran que estos dos ejidos fueron implantados por el gobierno de Chiapas con la complicidad de la Secretaría de Reforma Agraria federal (SRA), dentro del territorio comunal de Santa María Chimalapa.
«Como Chimas sabemos que las señaladas sentencias contienen aberraciones juridicas agrarias y que no toma en cuenta el tema de los derechos de los pueblos indígenas, que se respalda tanto en Convenios y leyes internacionales, reconocidas por el gobierno mexicano, como en el artículo 2° constitucional. Mucho menos toma en cuenta la gran importancia ecológica de nuestras montañas».
Los comuneros aseguran que en la zona Cal y Mayor-Canaán y alrededores han sido devastadas en más de 50 mil hectáreas de selvas y bosque de niebla por parte de talamontes, ganaderos y narco ganaderos fuertemente armados, amparados por el gobierno de Chiapas.
En el caso del ejido Cal y Mayor, señalan, en varias ocasiones ha aparecido un grupo de corte paramilitar, amenazándolos violentamente.


