El huipil de Huautla de Jiménez: más de un siglo de evolución textil en el Museo Mazateco

Por Sol Zúñiga
Para celebrar su primer aniversario, el Museo Historias y Memorias Mazatecas expone la muestra Najñò Ná, la urdimbre y la trama de la historia del huipil mazateco, fotografías y huipiles antiguos y recreados que reflejan algunos de los cambios desde 1900 a la fecha.
Esta muestra se diseñó a partir de la colección de objetos de la cultura mazateca que integró el señor Renato García Dorantes (Huautla de Jiménez, 1946-2024), un hombre mazateco que dedicó gran parte de su vida y recursos a documentar y dar a conocer la cultura y conocimiento de esta de este pueblo ubicado en La Cañada.
El recorrido inicia en un conjunto de retratos que, a manera de línea del tiempo, muestra a mujeres mazatecas vistiendo el huipil en contextos diversos; se aprecian las flores, aves y elementos geométricos que adornan las prendas que datan de 1900. Un cambio evidente para la década de 1920 es la desaparición de las geometrías que adornaban el bajo de un huipil de la primera década del siglo XX para ser sustituidos por flores.
Otra transformación visible es la reducción de la altura de la cenefa que decora el enredo (o cotín como le llamamos en la región). A principios de siglo, estas cenefas tenían una altura de 30 centímetros y 20 años después se redujo a la mitad. Además, las formas geométricas que adornaban las cenefas se sustituyeron por bordados de “caballitos”.
Un segundo núcleo exhibe textiles originales y recreados en los que se despliega una gama cromática vibrante que va desde el rojo que domina en el huipil de 1930 para llegar a la explosión de color de un huipil ceremonial de 2025. En esta sala se exhiben ejemplos de los lienzos tejidos en telar de cintura sobre los cuales se bordaba con la técnica de hilván vertical denso. En temporalidades posteriores el huipil se adornó con bordado en punto satín o de relleno así como en punto lomillo o punto de cruz.
Los elementos que permanecen en los huipiles durante el recorrido de 126 años son los listones azules y rosas, en diversas tonalidades, así como la división del huipil en tres franjas verticales y dos o tres franjas horizontales.
Lo que hace especial a esta muestra, además de las técnicas y materiales que se despliegan en los huipiles, sobrepasa los objetos, según nos dice Inti García Flores, el director del Museo.
“La exposición del huipil mazateco es mucho más que una muestra de textiles: es un encuentro con nuestra memoria, con las manos que tejen nuestra historia y con los conocimientos que han pasado de generación en generación. Cada hilo, cada figura y cada color guardan una parte de lo que somos; hablan de nuestras mujeres, de nuestras familias y de la profunda relación que mantenemos con nuestro territorio.”
La forma de concebir la indumentaria desde el territorio mazateco se materializa en la curaduría colectiva y las decisiones museográficas de la exposición que estuvieron a cargo de mujeres y hombres mazatecos que viven el huipil y valoran sus cambios enmarcados en las dinámicas sociales. Ellos son: Inti Abimael Carrera García, Francisco Hernández Martínez, Gladys Maribel Casimiro Jiménez, Boris de Jesús García Ildefonso, Susana García Pereda e Inti García Flores.

El Museo Historias y Memorias Mazatecas es una espacio de encuentro autogestivo sin apoyo gubernamental. Para visitarlo se caminan veinte metros desde la explanada del Reloj en el centro de Huautla de Jiménez. La muestra Najñò Ná, la urdimbre y la trama de la historia del huipil mazateco fue inaugurada el 17 de octubre pasado y estará expuesta hasta el 8 de noviembre, tras la celebración del S’ui K’ien (como se le llama a las festividades de Día de Muertos en el mazateco de Huautla).

