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2006: “Cuando menos lo esperábamos llegó el desalojo, fue una muy mala decisión”

Cuando llegamos al zócalo todo era un desastre. Nunca imaginé lo que me tocaría cubrir: Yadira Sosa

TEXTO: ROCIO FLORES | FOTO: FÉLIX REYES

Yadira Sosa revisa detenidamente los periódicos de la hemeroteca pública Néstor Sánchez Hernández, mira algunos de los textos que ella y sus compañeros del diario local El Imparcial escribieron en 2006, durante la revuelta social; en las hojas de esos pesados libros ahora se recopilan y preservan como parte de la memoria histórica y cultural del estado, un acontecimiento que gracias a su oficio y profesión tuvo la oportunidad de contar con apenas 23 años de edad.

Nos hemos citado ahí para revisar y recordar ese acontecimiento que marcó el inicio de una de las mayores crisis sociales y políticas que ha vivido la entidad en su historia reciente. 

En esa fecha tenía apenas un año y medio que había comenzado a trabajar formalmente en el periodismo, aunque ya había hecho trabajos para la redacción de ese diario; un año antes de la revuelta su jefe le había asignado la fuente de Educación.

“Nunca imaginé que me tocaría cubrir uno de los conflictos sociales más fuertes de Oaxaca. Si no hubiera sido por los compañeros que me apoyaron tal vez no hubiera podido”

Con 23 años, era la única mujer en el diario a la que le tocaba cubrir la protesta magisterial. Nadia Altamirano, su compañera reportera, solo hacía reportajes especiales.

«Me turnaba la cobertura con mis compañeros Samuel, Julio César, Carlos, Beto, José Luis Rosas, además de Blanca Hernández, la fotógrafa del Imparcial que junto con Jorge Luis Plata cubrieron el conflicto de 2006».

Yadira hace una pausa en su lectura, recuerda que antes de ese 14 de junio, su jefe le llamaba por las noches o en la madrugada para preguntarle sobre la entrada de la Policía al zócalo, un acontecimiento sobre el que varios periodistas y fotoperiodistas, sobre todo de medios de la Ciudad de México, ya habían sido avisados.

“Me llamaba y me decía: Yadira qué sabes de que ya va entrar la policía al plantón. Ya se estaba avisando, incluso entre los maestros estaba el rumor de que iba a ver desalojo  desde unos cuatro días antes de que sucediera”

Cuando llegué los maestros estaban recogiendo sus cosas, acomodando, viendo qué iban a hacer. Entré por Independencia, pero ya estaba hecho un desastre, ya no se podía pasar. Justo ahí estaban concentrados reorganizándose. A partir de ahí pidieron el apoyo de otras organizaciones

Días después del desalojo surgió la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), los líderes tomaron el control, el más visible era Flavio Sosa Villavicencio, ahora secretario de Cultura del gobierno estatal. “Yo no lo ubicaba, cuando lo detuvieron lo empezamos a ubicar más, otro de los voceros era Florentino López», explica Yadira.

Yadira cuenta que ellos ubicaban  a cada uno de los reporteros, y aunque no los excluían, o los señalaban ella empezó a sentirse un poco desprotegida.

“Ellos decían El Imparcial, Reforma no entran aquí. Yo tenía que entrar sin gafete, sin algo que me distinguiera que era de El Imparcial. Tuve la suerte  de que muchos me confundían cómo maestra. Me decían maestra venganse por acá, tal vez por mi facha o porque no sacaba mi grabadora, solo escribía palabras claves en mi libreta”

Los reporteros de medios nacionales le pasaban las cámaras a los locales para que les grabaran porque ellos no tenían permiso a la entrada al zócalo. El imparcial estuvo vetado, lo mismo El Universal, Televisa y Reforma. “Decían que no decíamos la verdad, que éramos periódicos oficialistas, pero nunca recibí instrucciones para mantenerme en una línea o restricción en mi trabajo» recuerda la periodista.

Aunque, aclara, había personas más comprensivas como el maestro Daniel, que trataba de  comprender su posición en ese momento. “El problema era más con las organizaciones u otros maestros más radicales que incluso llegaban a decir: golpéenlos y todo mundo se alborotaba”

FOTO: FE´LIX REYES

FOTO: FE´LIX REYES

La solidaridad en medio de la tensión

Yadira cuenta que influía mucho cómo se cabeceaban o se titulan las notas, “muchas personas todavía no logran entender que las cabezas no les corresponde a los reporteros sino a los jefes de información o editores”

También puede ser por mi forma de decir las cosas, o por darle voz a las cámaras empresariales, que también era mi fuente, ellos tenían una postura muy crítica  contra el magisterio o cuando se les daba voz a otros sectores, cuando se les daba voz a ellos ahí si todo funcionaba bien.

 A pesar de ese inconveniente, afirma que hubo una gran solidaridad entre compañeros de prensa y ella tuvo una buena relación con los voceros, de mucho respeto,  “jamás me dijeron algo,  excepto el dirigente Enrique Rueda Pacheco,  que una vez me dijo :  contigo no quiero hablar, tú estás  vendida por el gobierno. Y tiempo después lo desconocieron presuntamente por haber vendido el movimiento”.

Enrique Rueda Pacheco fue el secretario general de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Oaxaca durante el conflicto magisterial y popular liderado por la APPO. Encabezó el comité ejecutivo seccional. Dimitió a su cargo en febrero de 2007 argumentando ser víctima de una campaña de odio por parte de corrientes internas del magisterio. Aunque acusaciones más recientes (2024) lo señalan de recibir dinero por parte del exsecretario de Gobierno, Jorge Franco Vargas, con el objetivo de desactivar las protestas de 2006.

Fueron meses de tensión, helicópteros sobrevolando la ciudad, ruido, barricadas, bombas molotov, organizaciones movilizándose, “no era fácil pasar las barricadas, ni en bicicleta ni en moto, y muchas veces ni caminando; te preguntaban hacia dónde vas. Hubo un tiempo que vigilaban mucho las barricadas». Yadira recuerda que había algunos maestros más concentrados en el movimiento y otros más radicales, aunque a ella no le preocupaba el riesgo. 

El 25 de noviembre, en el último enfrentamiento, lo cubrió completamente con la periodista Patricia Briseño. “Ahí nos tocaron los petardos, estuvo muy fuerte, cubrimos por García Vigil y Colón.

Ese 25 de noviembre de 2006 ocurrió una de las jornadas más violentas del conflicto, elementos de la Policía Federal Preventiva reprimieron a los integrantes de la APPO, lo que derivó en detenciones masivas arbitrarias, heridos y traslados a penales federales.

El nacimiento de la Sección 59

A la distancia Yadira considera que aunque en este momento siguen habiendo exigencias, es poco probable que se llegue a un conflicto similar. “Lo veo muy difícil, sobre todo porque las madres y padres de familia ahora tienen otra posición, difícilmente van a tolerar  que pasen tantas semanas sin clases, yo no veo que tarden más de un mes, cuando pasan más tiempo empiezan a presionar y me parece que no quieren que les vuelva a pasar lo que le pasó en ese tiempo, que se creó la Sección 59”.

Después de casi seis meses de escuelas cerradas y millones de niños sin clases, y en medio de un desgaste en el tejido social y  al interior del magisterio, cientos  de profesores buscaron una alternativa para reactivar las clases. Aprovechando esta fractura interna, la dirigencia nacional del SNTE a cargo de Elba Esther Gordillo aprovechó para crear en diciembre de 2006, la Sección 59, una nueva estructura sindical para impartir clases que además le sirvió como estrategia política para debilitar el poder de la CNTE en Oaxaca.

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