Acaso todas las personas que escriben sienten en alguna ocasión, al menos, la tentación de recuperar sus días infantiles en un texto. Con mayor o menor fortuna, por el mundo circulan publicaciones dedicadas a restaurar en sus páginas episodios de niñeces felices, desdichadas, perplejas o nebulosas. Pocos libros de ese linaje consiguen lectores o lectoras…