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Dos días después de la primera marcha contra la gentrificación y turistificación en la Ciudad de México, integrantes de organizaciones sociales y colectivos se pronunciaron en Oaxaca en contra de estos fenómenos que, aseguran, son impulsados por las políticas públicas de los gobiernos y han provocado en varias ciudades del país el encarecimiento y desplazamiento del espacio urbano y rural.
Mario Quintero integrante de la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y del Territorio (APIIDTT) sostuvo que el movimiento antigentrificación y antituristificación reconoce como responsables de la situación a los fondos de inversión inmobiliarios, las plataformas digitales y los propios gobiernos que legislan a su favor.

“La gentrificación y turistificación están despojando a miles de personas de su derecho a vivir donde nacieron, desplazando comunidades enteras y reduciendo las calles a un decorado al servicio de intereses financieros”
Activistas de colectivos como Miscelánea Acción Común, Radical y la APIIDTT
Ante la respuesta de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum —quien habló de acciones de xenofobia en la protesta antigentrificación en la CDMX— Quintero dijo que los gobiernos en lugar de asumir su responsabilidad en estos procesos, han optado por deslegitimar la protesta ciudadana acusándola de xenofobia o discriminación hacia personas extranjeras.
“Esta acusación busca intencionalmente argumentar que este movimiento está en contra de extranjeros. Sin embargo, la verdadera cuestión es que la lucha es un rechazo a un modelo extractivista que convierte el suelo, la vivienda y la cultura en mercancía”, declaró este martes durante el anuncio de un encuentro nacional antigentrificación en la capital del estado.
Frente a eso, los colectivos exigieron que se deje de utilizar el discurso del odio al extranjero como escudo político para no hablar del verdadero problema al modelo neoliberal de ciudad y territorio, poner fin a la expansión de megaproyectos disfrazados de desarrollo, regulación estricta de plataformas como Airbnb, expropiación de viviendas acaparadas por inmobiliarias y sobre todo el reconocimiento de los derechos territoriales de comunidades indígenas y populares.
“Esta lucha no es nacionalista ni xenófoba, es una lucha por la vida, por la dignidad y por el derecho a quedarse. No es turismofobia es despojo”.
Pueblos y barrios mágicos como mecanismos de despojo
Los activistas rechazaron las etiquetas de pueblos mágicos o barrios mágicos otorgadas a las comunidades originarias del estado debido a que representan una nueva forma de despojo en la que las culturas originarias se convierten en atractivo turístico y luego las venden “al mejor postor”, mientras las propias comunidades son desplazadas o empobrecidas.
En esta lógica, apuntan, “hay una estrategia de mercantilización de lo indígena, lo comunitario y lo ancestral”, usada para atraer la inversión, sin respeto por la vida digna de estos pueblos.
“No son patrimonio para el consumo, son sujetos políticos”.
Ciudad cosmopolita vs resistencia
Los activistas e integrantes de colectivos como Radical, la Miscelánea Oaxaqueña Acción Común aseguran que frente a la idea de impulsar una ciudad cosmopolita —un modelo de ciudad global que borra las desigualdades, uniformiza la cultura y convierte la diversidad en un producto—, estará la resistencia.
En este contexto, anunciaron el primer encuentro nacional en contra de la gentrificación se realizará del 16 al 21 de julio en distintos espacios de la ciudad de Oaxaca y el municipio de Atzompa. En las actividades se contará con la participación de activistas de distintos estados del país, entre ellos Yucatán, Baja California, Ciudad de México y Oaxaca.
“Serán seis días de encuentro en el que nos reuniremos en mesas de trabajo y talleres para pensar, reflexionar y sobre todo organizarnos ante las problemáticas que vivimos desde lo local y como cada quien desde sus territorios vive la turistificación y la gentrificación. Nos interesa dialogar y acordar algunas acciones para enfrentar estas nuevas formas de despojo”, resumieron.

