El Museo Tamayo abrió al público su nueva temporada de exposiciones este miércoles 10 de junio de 2026, y celebra el 45 aniversario del recinto con tres propuestas que dialogan entre el pasado histórico, la cultura popular y los géneros clásicos del arte.
A partir de este día se presenta una gran muestra colectiva, una instalación de sitio específico en el patio central y una revisión conceptual de la obra de su fundador
Tamayo Horizontes
“Tamayo Horizontes” es una exposición que rinde homenaje al fundador del recinto a través de una cuidada selección de obras pertenecientes a la colección permanente del museo y a colecciones privadas. La muestra destaca la excelencia técnica y conceptual con la que Rufino Tamayo renovó géneros clásicos de la historia del arte como el retrato, el desnudo femenino, el paisaje, la naturaleza muerta y los personajes de ficción.
En el recorrido se aprecian las constantes del creador oaxaqueño: su densidad expresiva, la riqueza de sus texturas (materia), el uso del color y sus referencias a lo prehispánico y lo popular. Entre las piezas más destacadas se encuentran Sandías (1968), obra cumbre del color y la textura en la pintura mexicana, y Hombre en rojo, una pieza monumental de corte mecánico que da cuenta del interés de Tamayo por la robótica y la exploración espacial de su tiempo.
El curador Juan Carlos Pereda vinculó la selección de obra con la misión fundacional del espacio: «La exposición parte de lo que el propio Tamayo eligió de su obra para ser representado dentro de la colección. Celebramos 45 años de actividad ininterrumpida en donde nos hemos apegado al ideario de Tamayo como alguien que quiso abrir este museo para que fuese un espacio de disfrute, de información, pero también de discusión y de reflexión».
La exposición Tamayo Horizontes estará hasta el 20 de septiembre de 2026.
Ante el eclipse. Arqueologías del arte en México
La exposición “Ante el eclipse. Arqueologías del arte en México” reúne más de 100 obras de más de 60 artistas nacionales y extranjeros que residieron en la Ciudad de México entre 1981 y 1991. El periodo –delimitado entre la inauguración del museo y el fallecimiento de Rufino Tamayo– estuvo marcado por profundas transformaciones políticas, económicas y el terremoto de 1985.
Maco Sánchez Blanco, co-curadora de la exhibición, apuntó que la muestra reúne múltiples generaciones y soportes que dialogan con el legado del fundador del recinto: «Hay artistas interesados en la pintura, la instalación, la foto, la escultura, los ensamblajes y el video. Todos fueron capaces de articular un juego que, como Tamayo, brincaba de lo autóctono a lo universal y de lo antiguo a lo moderno».
Y recordó que el título de la muestra «hace referencia a la metodología arqueológica y al eclipse de 91 que, en relación con la cosmogonía mesoamericana, anunciaba el fin de una época y el inicio de otra». Entre las y los artistas participantes se encuentran Francis Alÿs, Abraham Cruzvillegas, Helen Escobedo, Lourdes Grobet, Magali Lara, Damián Ortega, Mariana Yampolsky, Melanie Smith y el propio Rufino Tamayo.
Ante el eclipse. Arqueologías del arte en México permanece en exhibición en las salas 1 y 2 hasta el 18 de octubre de 2026.
Con todo y mi tristeza – Fátima Rodrigo
El Museo Tamayo continúa con su programa orientado a estimular la participación activa de sus visitantes en el patio central con la llegada de “Con todo y mi tristeza”, una imponente intervención de la artista peruana Fátima Rodrigo (1987). La propuesta se inspira directamente en los diseños escenográficos de los programas musicales y concursos televisivos producidos por la pujante industria del entretenimiento en Latinoamérica durante las últimas décadas del siglo XX.
Respecto a la propuesta contemporánea de la artista peruana, la curadora Ixel Rion detalló el origen y la naturaleza de las piezas creadas en especial para el recinto: «Es una comisión de sitio específico en el que Fátima, a partir de una investigación muy amplia que lleva haciendo sobre los escenarios televisivos de Latinoamérica con los que todos hemos crecido en mayor o menor medida, toma distintos elementos y reinterpreta todas las formas, las texturas e incluso los brillos». El público interactúa con la pieza y experimenta con cambios de perspectiva y estímulos sonoros que transforman la experiencia convencional del museo en un espacio de intercambio cultural.
Con todo y mi tristeza está disponible hasta el 27 de septiembre de 2026 en el patio central del recinto.
Durante la inauguración, la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, señaló que las exposiciones enmarcan una de las encomiendas que tuvo el Museo Tamayo desde su origen: la de ser un espacio abierto a lo contemporáneo para que México pudiera dialogar desde sus raíces, como lo hizo el oaxaqueño Rufino Tamayo, desde lo prehispánico y el arte popular, como una potencia internacional.
“En todos los acervos del INBAL estamos haciendo un trabajo profundo de revisión para ver qué se puede aportar desde esta mirada, porque para nosotros el vínculo de lo contemporáneo y su diálogo con lo universal es central”, agregó.


