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Foto: Citlalli López
Hace cinco años Luis Alberto Martínez Zuñiga, hijo del exedil de Ocotlán Luis Francisco Martínez Aquino, intentó estrangular a Daniela, una joven enfermera de Tehuantepec, Oaxaca, quien lo denunció ante la Fiscalía y luego de un largo proceso fue sentenciado en marzo de 2025 por el delito de violencia familiar, sin embargo, sigue en libertad.
La agresión ocurrió en la colonia Reforma de la ciudad de Oaxaca, en diciembre de 2019. Daniela entró en estado de shock y acudió con las pruebas testimoniales a la Fiscalía Especializada en Delitos de Género, pero la agente del Ministerio Público las desestimó, a pesar de que las imágenes de las cámaras de videovigilancia captaron las agresiones constantes de Martínez Zúñiga en su contra.
Fue hasta el año 2020 cuando finalmente fueron aceptadas y se inició un juicio en contra del agresor.
“El caso de Daniela ejemplifica la ignorancia de las autoridades con respecto a los protocolos de género”, señala Angélica Ayala Ortiz de la organización Ges Mujer, ya que pese a la gravedad de los hechos y las imágenes donde se observa al agresor intentando quitarle la vida, éstas fueron rechazadas en un primer momento y el proceso se alargó generando revictimización,
El proceso ha estado marcado por omisiones institucionales que derivaron en revictimización y falta de justicia, La defensora feminista es directa, señala que las víctimas muchas veces desconocen los protocolos de las autoridades y organizaciones, pero, cada Ministerio Público tiene la obligación de seguir los protocolos con un enfoque de derechos humanos, sobre todo si hay un nivel de riesgo, como es el caso de Daniela. “Las autoridades tienen la obligación de saber todo sobre los protocolos, agrega la defensora feminista.
Fuentes que pidieron el anonimato por seguridad, relatan que Luis Alberto Martínez Zúñiga ha gozado de libertad, presumiblemente por las relaciones de poder que guarda con exfuncionarios y funcionarios, incluso aseguran que fue beneficiario de distintas obras del gobierno de Alejandro Murat Hinojosa y mantiene una relación de amistad con el actual presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya.

La violencia que vivió Daniela pudo haber acabado con su vida. Las imágenes que han circulado en las redes sociales sobre su caso, para las organizaciones no gubernamentales no representa violencia familiar como la catalogó la Fiscalía, aunque se dio en cuato paredes, GesMujer considera que fue un intento de feminicidio, una de las violencias más graves que se ejerce contra las mujeres.
Ges Mujer registra 206 casos de muertes violentas de mujeres en el gobierno de Salomón Jara Cruz.
A pesar de las pruebas, la Fiscalía descartó la tentativa de feminicidio. Esta decisión, explica Angélica Ayala desestimó el riesgo para la víctima y redujo considerablemente la sanción que el agresor podría haber enfrentado, imponiéndole una pena solo de cinco años, sentencia que hasta la fecha sigue sin ser efectiva, ya que Luis Alberto sigue libre y presumiblemente fuera del país.
“La violencia institucional tiene que parar, lo que Daniela pide no es una ayuda, es que las autoridades hagan su trabajo y que los magistrados retomen el caso y se haga efectiva la sentencia, que no se vayan sin resolver este delito ya que mientras él sigue en libertad ella está en riesgo», enfatiza la defensora.


