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Inconformes con la sentencia de libertad otorgada a Jhoan Ricardo Matus Marcial, consejero jurídico de Nochixtlán, Oaxaca, involucrado en la desaparición de Claudia Uruchurtu, las hermanas de la activista señalaron que esta decisión terminó por revelarles que en México y en particular en Oaxaca, hay un sistema judicial negligente y lo que ocurre es solo una simulación de justicia.
Jhoan Ricardo Matus Marcial fue sentenciado en 2023 a 60 años de prisión como responsable de la autoría intelectual del delito de desaparición forzada de Claudia Uruchurtu, pero quedó en libertad el 21 de agosto pasado, debido a que el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal y de Trabajo del Décimo Tercer Circuito con residencia en San Bartolo Coyotepec ordenó se dictara una nueva resolución absolutoria, por “insuficiencia probatoria”.
Sin embargo, para las hermanas de la activista: Elizabeth y Sara Uruchurtu resulta difícil aceptar que se valoraron las pruebas. Una semana después de la resolución que dictó la Segunda Sala Penal para acatar la sentencia de los magistrados Víctor Hugo Cortés Sibaja y Elizabeth Franco Cervantes, del Primer Tribunal Colegiado, consideran que las evidencias de la participación de esta persona en la desaparición de su hermana fueron descartadas.

“Las declaraciones de todos los testigos, más de tres meses de video y decenas de tomos de investigación fueron descartados en unos cuantos días, es muy difícil para nosotras aceptar que hubo una revisión en un periodo tan corto”, dijo Elizabeth, a través de una videoconferencia.
“Es muy difícil de aceptar que se valoró, ha sido un proceso judicial falso y ese es el mensaje que queremos dar a la sociedad, Queremos dejar claro que no porque hayamos pasado por todas las fases del proceso, hasta llegar a un amparo directo, hemos obtenido justicia, reparación o verdad. Nada de esto ha sucedido”, expuso Sara Uruchurtu.
Aunque admitió que han sido “afortunadas” con respecto a los más de 100 mil casos de desaparición en México, pues en el caso de su hermana en su momento hubo logros y esperanza, en este momento se dan cuenta que todo se viene abajo por la resolución de los magistrados que, en su no labor facilitan a los criminales y al sistema de gobierno de Oaxaca que sigan haciendo las cosas como se les ofrezca”.
¿Se me críticaría llamarles encubridores de criminales, ignorantes y negligentes o somos nosotras las arrogantes que estamos exigiendo de más? cuestionó.
La resolución de los jueces de dar libertad del Consejero se da en medio del proceso de transformación en el Poder Judicial, que implica además de los cambios que se darán este día, cambios en juzgados de distritos, así como colegiados.
Estos cambios las colocan en una posición vulnerable, explica su asesor jurídico José Juan Julián, porque la Corte es su última instancia en México. Por el tiempo que dure la transición de los jueces vemos pocas posibilidades. “Es muy difícil no considerar el contexto”, apunta Elizabeth.
José Juan Julián lamentó la determinación de los magistrados, ya que, dijo, no tomaron en cuenta que “no podemos juzgar, no podemos investigar un caso de desaparición forzada y la valoración de pruebas como lo haríamos con cualquier otro delito”.
El abogado dijo que a diferencia de otros delitos, en casos de desaparición forzada se debe entender que se dan “una serie de condiciones y situaciones que difícilmente se puede contar con datos de prueba directos” es decir no se puede contar con testigos que puedan señalar de forma contundente quienes participaron en la desaparición de Claudia Uruchurtu.
«Los delitos de desaparición se dan en un contexto de encubrimiento, control u ocultamiento, no es un crimen que se efectúe públicamente; se tienen que utilizar las pruebas de manera indirecta, y una serie de elementos circunstanciales, es como armar un rompecabezas», algo que, según el asesor jurídico, los magistrados no tomaron en cuenta.
Lo más grave para la familia, dijo, es que se están agotando las instancias. Solo queda recurrir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero hasta ahora aún se desconoce cómo será el funcionamiento.
Las hermanas consideran que están en un momento en que pueden acercarse a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, aunque no descartan la posibilidad de que la Corte retome el caso.
“Sería bienvenida esa decisión, pero no sabemos cómo se va a tomar porque el caso de mi hermana ha sido sujeto a ciertos contextos políticos, por ejemplo fue retomado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador para anunciar la colaboración en temas de justicia entre la Federación y el estado de Oaxaca”, apunta Elizabeth
Respecto a la postura de la nueva presidenta Claudia Shienbaum Pardo expresa que sería increíble pensar que en un país gobernado por primera vez en una mujer la presidenta no ponga interés en casos que están relacionados con violencias contra las mujeres y subestime la gravedad del crimen o lo ignore.
Sería vergonzoso, que este caso se desechara,“ entraríamos de nuevo en esa narrativa de que el crimen en México, la violencia contra las mujeres y las desapariciones forzadas son normales en este país”
Sara Uruchurtu
El caso de Claudia Uruchurtu es la primera desaparición forzada documentada, delito cometido por agentes del Estado mexicano durante un gobierno morenista, en el que los responsables ya habían recibido sentencia.

Jhoan Ricardo Matus Marcial, es la segunda persona liberada. En diciembre de 2024 fue liberada su expareja la expresidenta municipal de Nochixtlán, Lizbeth Victoria Huerta, quien fue sentenciada inicialmente por el delito de desaparición forzada cuya pena asciende hasta 60 años de cárcel, pero la jueza María Teresa Quevedo, le reclasificó su delito por obstrucción de las acciones de búsqueda y le redujo la pena a solo cuatro años y dos meses de prisión y fue liberada en diciembre de 2024.

