Se extinguen periódicos impresos en Oaxaca: caso Noticias
Primera parte
Por Dalia Piñón González
El retiro de publicidad oficial, la falta de capacitación del personal y la incapacidad para adaptarse a los cambios tecnológicos mantienen al borde de la extinción a los medios impresos en Oaxaca.
Esta semana, tras 49 años de historia y sobrevivir a varios intentos de boicot de los gobiernos heladista, muratista y ulisista, Noticias, el penúltimo periódico impreso en el estado, dejó de circular como regularmente lo hacía, presuntamente por un problema en el Computer to plate (computadora a plancha), una tecnología que permite transferir imágenes a una placa de impresión.
Aunque la agonía del medio, que durante algún tiempo se ostentó como ‘el número 1’ y luego hizo suyo el slogan de ‘Voz e Imagen’ del pueblo oaxaqueño, ha sido visible en los últimos meses.
Su labor fue fundamental para apuntalar movimientos políticos como el de la autodenominada Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) en 2006, y para el cambio de régimen a nivel estatal cuando el convergente Gabino Cué Monteagudo llegó al poder en 2010, tras 80 años de gobiernos priistas.
Hoy su argumento es técnico, pero también económico. Su permanencia está en duda, al menos en su versión impresa.
Antes de él, Tiempo, Rotativo, Diario de Antequera, Despertar y Adiario, entre otros medios, sucumbieron ante la falta de financiamiento público y el desinterés de sus dueños en hacer periodismo para sustentarse en los lectores y no en el gobierno, convirtiéndose en meros difusores del quehacer gubernamental. Aunque desde su fundación cada uno tuvo una motivación más política que periodística.
Hoy solo El Imparcial, ‘El mejor diario de Oaxaca’, sobrevive en su versión impresa, con los días contados también, al enfrentar una crisis económica que lo obligó a reducir sueldos al inicio de este sexenio y motivó que en agosto del 2024 su fundador, Benjamín Fernández Pichardo, dejara la dirección general luego de ser exhibido por el gobernador Salomón Jara Cruz por intentar venderle el medio.
Consultados por esta reportera, Cuauhtémoc Blas López, ex dirigente de la Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO), y Humberto Sesma Vázquez, último subdirector editorial de Noticias, consideran que la situación que afecta a la prensa oaxaqueña es resultado de decisiones políticas, falta de subsidio gubernamental y, lo más grave, que los medios impresos dejaron de hacer periodismo.
El Estado, sin responsabilidad social
Para Blas López, sociólogo de profesión, el Estado dejó de cumplir su responsabilidad social de financiar a los medios: “Los gobiernos han abandonado su responsabilidad de proveer a los medios. Parecería que dijéramos ‘que les den chayote o dinero’. Pero no es así. En España, por ejemplo, cada año el Gobierno le entrega a cada periódico una cantidad, para que mejore su infraestructura, salarios, lo que quiera hacer; porque el periódico es una entidad privada con responsabilidad pública; es decir, si bien lo inicia alguien desde su iniciativa, es una responsabilidad social muy grande; entonces, qué mejor que tengan calidad y holgura para hacer un mejor trabajo.
“Precisamente, para no andarle pidiendo dinero al narco, a los empresarios, en fin. Aquí en México no les importa eso. Si te dan una lana es bajo la mesa. Por eso peleó (Julio) Sherer –ex director del diario nacional Excélsior y fundador del semanario Proceso fallecido en 2015, a sus 88 años de edad, el cual en 2010 entrevistó al narcotraficante Ismael ‘Mayo’ Zambada, líder del Cartel de Sinaloa, actualmente preso en Estados Unidos–: ‘Queremos la lana sobre la mesa, no bajo la mesa’.
“El dinero público del pueblo de México que se entregue para la educación del pueblo de México. El periodismo es uno de los pilares de la educación, la educación difusa le llaman, junto con otras tecnologías. A Sherer nunca le hicieron caso. El Gobierno lo quería entregar bajo la mesa (el dinero a medios), para generar complicidades. Y ahora ni bajo la mesa. Acá en Oaxaca todo se lo llevan (los políticos) para su familia y ellos”, afirma el periodista.
“Entonces, ese es un problema fundamental, por eso van desapareciendo los periódicos”, indica.
Sin embargo, Blas considera que el financiamiento público debe tomar en cuenta la calidad periodística y dejar de lado a los extorsionadores: “Vamos a ver: este periódico es pura extorsión, pues no le damos nada. Pero este tiene calidad, lo lee la gente, hay que apoyarlo. Sobre la mesa, como en España”, insiste.
“Se dejó de hacer periodismo”
Para Sesma Vázquez, quien ha tenido a su cargo la edición de cinco periódicos –tres de ellos en su momento los de mayor circulación en Oaxaca: El Imparcial, Tiempo y Noticias–, el problema de fondo tiene su origen en pugnas políticas.
“Se dice mucho que la inteligencia artificial, internet, redes sociales, etcétera, pusieron en jaque a los medios escritos, pero creo que no, porque son complementarios, cada cual tiene su público. Creo más bien en dos posturas: que los medios no se reinventaron o no se plantearon hacer realmente periodismo –ahora lo hacen en computadora, se vuelan notas, etcétera–; esto por un lado, que no lo encuentro tan fuerte como para cerrar un impreso; lo que sí considero fuerte, y la razón por la que han ido desapareciendo periódicos en Oaxaca, es por cuestiones políticas”, afirma.
Ejemplificó que los dueños de Noticias y El Imparcial, Ericel Gómez Nucamendi y Benjamín Fernández Pichardo, respectivamente, estaban acostumbrados a que les dieran publicidad oficial, pero desde la administración de Gabino Cué, pasando por la del entonces priista Alejandro Murat, hasta la actual del morenista Jara Cruz, se dejó de dar publicidad a algunos medios, al igual que por parte del Gobierno federal, desde el arribo al poder de Andrés Manuel López Obrador, con el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
“Si tienes una empresa de medios y no tienes idea de cómo irla transformando, cómo irla adaptando, incluso a la inteligencia artificial como herramienta; si no tienes dinero, si no te ingresa dinero, pues nunca vas a poder ni con la nómina ni con los gastos fijos, ni con lo mínimo indispensable para que al menos salga, y salga bien; entonces, ahí está el punto medular: un impreso que no recibe publicidad, que no recibe ingresos, está destinado a desaparecer. Eso es lo que está ocurriendo en Noticias. Y también en El Imparcial”, explica.
En el caso de El Imparcial, precisa, la publicación de información sobre la compra de camionetas blindadas a precios millonarios por parte del autoproclamado ‘gobierno de la austeridad’ provocó el enojo del Gobernador, al grado de que Fernández Pichardo tuvo que renunciar a la dirección de su propio periódico.
En el caso de Noticias, añade, el recorte del subsidio gubernamental, aunado a la mala administración gerencial, llevaron al impreso a la quiebra. Sin embargo, revela que el motivo es la división de dos grupos morenistas: uno que impulsó la candidatura de Susana Harp a la gubernatura y en el que estaba Gómez Nucamendi, y otro que apoyó a Jara, quien al asumir el poder, en represalia, ordenó dejar sin publicidad oficial al medio.
A nivel federal, agrega, desde el arribo de López Obrador el Gobierno redujo espacios publicitarios, y con Claudia Sheinbaum es peor; sin embargo, afirma, “es importante que el Gobierno federal se anuncie, es importante que nos dé a conocer información del país”.
Asimismo, reconoce, en Noticias hubo una mala gestión en la Redacción, que dejó de lado la actualización en materia tecnológica como ChatGPT y otras herramientas digitales, por lo que se vio rebasada por la inmediatez de la información que ofrece el internet, y en particular las redes sociales.
El futuro del periodismo
Ante el panorama actual, Sesma considera necesario cambiar la narrativa periodística, contar historias que conecten con la gente, lo que ahora se conoce como storytellings; sin embargo, expone, “hay una enorme carencia de conocimiento y sentido común en la Redacción de Noticias”, que aún opera en su versión web.
El periodista advierte que Oaxaca tiene una gran población migrante en Estados Unidos, que ha sido desatendida y sería importante captar vía internet.
“Además, Oaxaca es un estado pobre, y aunque todo mundo tenga celular, no todo mundo tiene datos, no todo mundo utiliza internet para los mismos fines, no todo mundo trae su celular y dice ‘voy a ver qué está pasando en los medios’”, indica.
“Si no cambian en este momento sus administraciones, sus gastos, su manera de gerenciar o gestionar lo que ingresa, van a desaparecer, por lo menos los impresos. No lo veo en el corto plazo, pero así como dejé al Noticias, y así como van, probablemente ya en diciembre ni siquiera existan”, estima.
Blas y Sesma también opinan sobre los esfuerzos periodísticos en línea y la función que realizan en la actualidad organizaciones como la APO y el recién creado Sindicato Nacional de Medios de Comunicación (SINMCO), información que compartiremos en una segunda entrega.

