Share This Article
Texto: Ana PB | Foto: Archivo familia Hernández Cruz
Caminar por las calles de Oaxaca puede ser un acto de riesgo. Lo sabe Emiliano Hernández Cruz, quien a los 22 años fue víctima de una conductora en estado de ebriedad que cambió su vida para siempre.
Desde entonces, su historia expone más que un caso personal: revela una ciudad sin accesibilidad, un sistema de justicia lento e ineficiente y una sociedad que aún mira con distancia a las personas con discapacidad. Emiliano no pide compasión, pide justicia, infraestructura y respeto.
El 7 de mayo de 2024, Emiliano caminaba de regreso de su trabajo cuando se detuvo a hablar por teléfono con su mamá. Se sentó en una jardinera ubicada en la esquina de las calles Sabinos y Azucenas en la colonia Reforma, al norte de la capital oaxaqueña, cuando, sin tener tiempo de moverse, un vehículo lo prensó.
Ese día Monserrat S. decidió tomar su vehículo a pesar de que, según reportes, estaba alcoholizada, como consecuencia se registró este grave incidente, por el cual no se ha hecho responsable, mientras que Emiliano perdió una pierna.

La familia de Emiliano relata que ha visto a Monserrat S. en sus actividades cotidianas. Afirma que ella ha tenido otros altercados y a pesar de eso se mantiene impune; sin embargo, para el joven de 23 años todo cambió.
Limpiar la herida de su pierna derecha se volvió una rutina para evitar una infección. Dejó de trabajar y de algunos frecuentar lugares, y dejó de ver a sus amistades; se encerró a vivir el duelo del cambio en su cuerpo.
Verse distinto al espejo lo sumió en depresión, ansiedad y aislamiento. Siempre preguntándose por qué le tenía que suceder a él.
La aceptación
Durante varios meses, Emiliano no quiso hablar del tema, evitó que lo vieran en esa condición. Nada tenía sentido para él, pero en septiembre de 2025, un amigo lo invitó al concierto de Ghost, su banda favorita.
No quería ir por las dificultades que le implica ahora moverse; sin embargo, algo dentro de él lo animó y aceptó ir a ese viaje a la Ciudad de México.
El traslado fue un poco difícil, pero una vez que llegó al Palacio de los Deportes, donde fue el concierto, se colocó en un área para personas con discapacidad y observó que muchas personas con condiciones motrices diferentes, disfrutaron del concierto igual que él.
“Pensé, ellos se están aceptando con su condición, han sabido adaptarse a la vida y eso me hizo darme cuenta que yo también puedo hacerlo”
Emiliano
A su regreso, aceptó un trabajo, cerca de su casa, que por más de un año le ofreció un conocido de su mamá. Comenzó a trabajar en Tlayudas Doña Flavia, donde se encarga de recibir los pedidos y dar atención al cliente, un cargo que asegura, se creó para él.
Durante varios meses, a Emiliano le decían que la vida no se había acabado para él, que quizá iba a cambiar y tal vez podría continuar con sus sueños; sin embargo, esas palabras no parecían darle consuelo.
Ahora las entiende y acepta que es cierto, que su sueño de tener un restaurante puede seguir y hacerlo realidad; ahora piensa que, incluso, puede darle trabajo a personas con discapacidad, y hacerlo más accesible, a diferencia de otros lugares de la capital.
La justicia, ausente
A pesar de las audiencias iniciales, Monserrat S., está libre y no se hizo responsable del daño que le provocó a Emiliano; sin embargo, los abogados que le asesoran siguen trabajando en este tema.
La familia de Emiliano relata que en una audiencia, Montserrat S. declaró que se intimidada por la familia debido a que han mencionado este hecho en redes sociales.
Familiares y amigos se manifestaron días posteriores al incidente del que fue víctima este joven oaxaqueño y aunque la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) se acercó a su familia, no obtuvo ni acompañamiento.
Su familia declara que ya sólo pueden confiar en la justicia de Dios, pues se han dado cuenta que la justicia en Oaxaca nunca beneficiará a personas como Emiliano, que no cuenta con contactos influyentes en cargos públicos o dentro del sistema de justicia.
En Oaxaca el INEGI registra en 2024, al menos 1, 546 casos, de 85,980 víctimas heridas por este tipo de siniestros en el país. El caso de Emiliano es uno de ellos.
También registra que en 4 mil 685 eventos en el país, el conductor fue el responsable del siniestro de tránsito.
El Programa Internacional de Evaluación de Carreteras (iRAP por sus siglas en inglés) señala que una víctima de un incidente vial grave, gasta diariamente hasta 53 mil pesos por tratamientos médicos, entre medicinas, hospitalización, consultas, entre otros requerimientos, lo cual confirma la familia Hernández Cruz.

Falta de accesibilidad
La nueva vida de Emiliano se ve reflejada en cada paso que da. Asegura que las banquetas, calles y demás vías de la capital oaxaqueña son intransitables para cualquier peatón, personas con o sin discapacidad. Las calles son angostas, no están bien construidas, hay obstáculos, jardineras o árboles que impiden el paso de quienes circulan por ellas, por lo que tienen que bajarse y exponerse a ser atropellados.
También dice que los baños exclusivos para personas con discapacidad, son usados por personas que no tienen esta condición y considera importante recordarles que no deben usarlos.
Emiliano agradece a su familia por el apoyo que ha recibido. Su tía estuvo con él el día del siniestro vial y lo tuvo en su casa durante su recuperación, sus papás lo han apoyado con las terapias y su hermana vendió botanas para reunir dinero para sus limpiezas.
Colecta
Ahora, Emiliano camina apoyado de unas muletas; pero su deseo es tener una prótesis que le pueda ayudar a ser un poco más independiente y tener una vida parecida a la que tenía hasta hace un año.
Para cumplir con su propósito, organizó una colecta en la página Go Fund Me, donde narra su historia y espera sumar 150 mil pesos para la prótesis, gastos médicos y lo que se requiera para mejorar su movilidad.
“Si la gente no puede donar, no pasa nada, no es obligatorio, pero agradezco mucho el hecho de que se detengan a ver mi historia en la página (de Go fund me) y si está en sus posibilidades pueden compartirla con más gente”
Emiliano Hernández, 22 años. víctima vial.
En México, el INEGI reporta 85,980 víctimas heridas en 2024. Oaxaca registra al menos 1546 casos.
EDICIÓN: Rocío Flores



