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Foto: vivonoticias
Después de la pausa anunciada por los organizadores de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO) para este 2025, el gobierno del estado anunció el martes 5 de este mes que realizará una feria de fomento a la lectura. Sobre esta actividad platicamos con el secretario de las Culturas y Artes, Flavio Sosa Villavicencio, quien adelantó que se trata de un magno encuentro de fomento a la lectura.
Antes, Flavio Sosa Villavicencio aprovecha la oportunidad para hablar de la FILO, iniciativa de Fondo Ventura, filial de Proveedora Escolar y editorial Almadía, con la que promovió en 2012 —cuando era presidente de la Comisión de Cultura del Congreso Estatal—, el Programa de Lectura Crítica y Redacción para docentes del estado de Oaxaca, y con el cual Almadía recibió un millón de pesos para la impresión de ejemplares que leerían en una primera etapa unos 500 profesores.
De esto no habló el secretario de Cultura, sin embargo define un periodo en el que estableció un vínculo con este consorcio, del que habla con aparente premura en un salón de la Biblioteca Pública Margarita Maza de Juárez, donde realizamos esta entrevista.
Antes de dar los detalles sobre la feria, Flavio Sosa toma la palabra.
—Lo primero que hay que destacar es la relevancia que ha tenido la Feria del Libro, se puede hablar de una relevancia histórica, porque ha permitido a oaxaqueños y oaxaqueñas acercarse a distintos autores en distintos momentos. Ha pasado por etapas muy importantes en cuanto a la presencia de actores con detalle internacional. Pero también en los últimos años hemos observado, como el año pasado, fuertes críticas al desarrollo de la misma.
Sosa Villavicencio subraya, además, la tarea que hace el gobierno de Oaxaca en la promoción de la lectura. Dice que es muy importante, tanto que “la primera acción que realiza el gobernador al tomar protesta es leer un libro con niños”. “Todas las dependencias del gobierno del estado estamos obligadas a promover la lectura», apunta.
—Es parte de un programa federal ¿ no? —, se le inquiere al secretario, haciendo alusión a la Estrategia Nacional de Lectura que inició con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, y continúa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el cual tiene un Consejo Asesor que invita a leer a funcionarios públicos, gobernadores, presidentes municipales, artistas y público en general.
—No necesariamente, o sea, es una política del gobernador y lo ha estado haciendo a iniciativa propia. Él permanente y sistemáticamente lee con niños, con niñas, con adolescentes. Hoy por la mañana estuvo con estudiantes de la Prepa número cinco.
El ex líder de la APPO asegura que el interés del gobernador en la política cultural y la lectura es tal, que se crearon dos institutos: el de lenguas, al frente del lingüista Víctor Manuel Castillejos, conocido como Víctor Cata y el de Fomento a la lectura, dirigido por la profesora Carmen Sánchez Parada, quien por cierto, apenas hace una semana, declaró que no había recibido indicaciones del gobernador para llevar a cabo una feria.
Estos son dos organismos “autónomos” que no aparecen en el presupuesto de egresos 2025, es decir, no tiene un techo presupuestal o límite máximo de recursos financieros, sino que dependen de la gubernatura.
Según el secretario, este último instituto está trabajando no solo de manera enunciativa, declarativa sino en una política permanente. Flavio Sosa es persistente en su discurso —porque aún no entramos a las preguntas—, rodea el tema como afilando los enfoques para soltar el enunciado que, en parte, es sustancia de esta primera feria que se ha planteado el gobierno del estado ante la ausencia de la FILO.
El regreso de la FILO

A un ritmo lento pero continúo, retoma el tema de la FILO. Habla con audacia, parece evadir el tema de la feria “oficial” que motiva la entrevista, los detalles, la fecha, la organización y las editoriales invitadas.
—No estábamos enterados que este año iba a suspender la FILO sus actividades. Fue una decisión unilateral que nosotros respetamos muchísimo. En cuanto se da esta suspensión, me comunico con el señor gobernador y me pide que valoremos cuál es la posición de la FILO y me pide una opinión. Mi opinión es la siguiente: Debemos sentarnos a platicar con los organizadores de la FILO. Creo que hay que recuperarla para Oaxaca — suelta, después de unos minutos de abordar el tema de manera periférica.
¿Le dieron este año algún financiamiento a la FILO?
—No, este año no, porque, insisto, no hubo diálogo. Unilateralmente la FILO o los representantes de la feria se retiraron para hacer una pausa. No recurrieron a solicitar el apoyo.
Según el secretario hay un trámite que no deja de ser burocrático, es administrativamente “engorroso”, «lo reconozco porque hemos acompañado incluso a Quijas en ese trámite para que se gestione la mayor cantidad posible de recursos», dice.
—El año pasado fue muy evidente que no hubo la atención que él esperaba probablemente. Entonces lo que lo que lo que el gobernador me ha pedido es que abramos un espacio de diálogo con ellos, para ver si el próximo año podemos fortalecer la FILO o podemos llegar a un acuerdo de trabajo conjunto. Entiendo que también renunciaron a un apoyo federal—comenta el titular de Seculta refiriéndose a los 500 mil pesos que habían recibido de la secretaría de Cultura federal a través de Profest.
Continúa —Creemos que debemos experimentar a través de medios cibernéticos para que mayor número de personas pueda conectarse al mundo de la literatura y los libros. La feria del libro es una gran posibilidad, un punto de encuentro con muchos escritores y la sola presencia o el diálogo entre un escritor y un lector, abre la posibilidad del desarrollo de un potencial escritor o de un potencial lector (a) en este estado, le hacen falta no una feria de libros, sino muchas ferias de libro— dice, lo cual puede ser cierto, aunque especialistas declaran que una feria no necesariamente es sinónimo de promoción de la lectura. De paso, apuntamos: en Oaxaca, según la última Encuesta Nacional de Hábitos, Prácticas y Consumo Culturales el 76.24% de la población no lee ningún libro al año, a menos que éste sea por alguna asignación escolar o por una cuestión laboral.
¿Cómo van a negociar con una iniciativa de la cual se desconoce su impacto en la lectura, qué metodología van a utilizar para la evaluación o cómo van replantear la colaboración?
—Vamos a hablar, vamos a hablar, vamos a poner las cosas sobre la mesa… Considerando que en estos momentos no tenemos las mismas posibilidades de desarrollar una feria internacional de libro. Vamos a establecer comunicación con ellos y (mientras tanto), tomando en cuenta la propuesta que hace el organismo encargado de literatura y de promoción de lectura, vamos a realizar un evento de promoción de la lectura a finales de agosto y principios de septiembre, considerando que en este momento no tenemos las posibilidades de desarrollar una feria internacional del libro.
“Vamos a tratar de hacer un evento importante…”
¿Lo van a hacer solos?
—Estamos en pláticas con algunas editoriales nacionales, con más de 50 editoriales, con organismos de libreros, que es otro fenómeno que se está presentando. El cuestionamiento de grupos de libreros a la FILO que se dicen excluidos, entonces también vamos a establecer contacto con ellos para ver si de manera conjunta podemos hacer algo este año, un festival o un evento de promoción de la lectura. La próxima semana anunciaríamos las características exactas. Estará participando la SEP, la Seculta, el Instituto de lenguas, el Instituto de Fomento a la lectura y desde luego que invitaremos a las universidades del estado.
¿No es muy apresurado un evento de este tipo?
—Te soy sincero, lo ha trabajado el organismo, lo que nosotros hacemos es coadyuvar.
A la par, integrantes de distintas editoriales locales se organizan para proponer una feria del libro ciudadana. La iniciativa del gobierno de Salomón Jara, señalan, invita a participar a editoriales locales, pero no les dará un foro para presentar a sus autores. “Así, cómo vamos a promoverlos”, cuestionan.

